Gloria salas
Gloria
yo empeze a mirar videos de Sadguru in YouTuve y me encantaba no había uno que no resonara en mi interior, pero no estaba segura de dar el paso a tomar ingenieria interior, aunque ya hacia las prácticas de upa-yoga y meditaciones de Chit Shakti. De repente caí en un estado que sentía que mi ser se estaba derrumbando a pedazos; físicamente, emocionalmente. me hice los estudios médicos habidos y por haber, pero parecía que no había una solución. Intente terapia psicológica pero sin muchos resultados, también probé la medicina no tradicional, al no encontrar solución, decidí hacer ingenieria interior. Tuve el gran privilegio de estar en la última iniciación masiva con Sadguru en los Ángeles. Desde ahí empezó mi viaje en este camino espiritual.
este se ha ido desenvolviendo como el proceso vivo que es. no entendí mucho esa primera vez, solo dos cosas: Que estar presencia de un maestro vivo como es sadguru es algo que te cambia la vida. y qué ingenieria interior era una herramienta de transformación para ser usada todos los días.
ya son casi 3 anos y puedo decir que mi salud física ha mejorado mucho, siento que mi ser se ha ido estabilizando,como si esta entrando en un estado de calma lo que ha ha aumentado mi nivel de energía, puedo estar tranquila porque no me siento que tengo que hacer algo todo el tiempo, puedo simplemente estar.
emocionalmente, siento que el miedo a lo que pueda venir o simplemente las emociones y pensamientos que parecían ir y venir sin control ya están calmados. los fantasmas del pasado no tienen peso en mi.
Otra cosa que veo es mucha claridad en cosas que antes les daba mucha importancia ahora no lo son y eso simplifica mucho mi vida sobre todo en las relaciones con mi esposo e hijos.
Después de estar en soak in ecstasy of enlightenment. Se me hizo tan claro que este es el camino espiritual que quiero seguir por el resto de mi vida, de esto nunca estuve tan segura, no importa lo que la vida traiga, mi pasado, o a donde me lleve. Simplemente este es el camino hacia mi liberacion.
Namaskaram
Apr 18, 2026
Alejandro
En diciembre de 2020 completé Ingeniería Interior en línea y, recién un año después, aprendí Shambhavi Mahamudra, ya que en aquel entonces se ofrecían por separado. Incluso antes de participar en ambos programas, sentía un gran anhelo de liberarme interiormente. Creía que encontraría la felicidad si lograba ordenar todo correctamente a mi alrededor y trabajaba en mi capacidad de cumplir esos deseos. Pero cuanto más me esforzaba, más limitado me sentía —atrapado en mis propios patrones de pensamiento.
En la búsqueda de éxito en la vida, fui perdiendo la sensibilidad hacia lo sutil. Caminar por mis montañas de la sierra de Madrid ya no se sentía mágico; todo parecía sin vida. A menudo tenía la sensación de que los demás realmente vivían, mientras que la vida simplemente pasaba frente a mí. Iba con frecuencia a fiestas en la universidad y trataba de llenar así ese vacío interior, pero eso solo me alejaba más de lo que realmente buscaba.
Ingeniería Interior de Sadhguru fue exactamente lo que necesitaba. Me di cuenta de que no soy mis pensamientos ni mi cuerpo. Esta nueva distancia frente a mis patrones mentales aflojó todo el enredo que yo mismo había creado en mi interior. La agradable y dichosa sensación de Shambhavi me ayudó a disolver rápidamente muchas cosas innecesarias.
Medio año después de hacer Ingeniería Interior, regresé a la ciudad donde estudiaba, ya que mi último semestre comenzó nuevamente de manera presencial tras la pandemia. De repente, todo se sentía tan vivo y mucho más ligero, como si hubiera dejado caer una mochila pesada dentro de mí. Ahora, tres años después, me percibo como una persona completamente distinta. Cada día es más hermoso que el mejor día de hace tres años. Estoy mucho más involucrado en todo lo que hago, lo que también me hace mucho más eficaz. Además, puedo manejar la presión mucho mejor. Sobre todo, se ha vuelto más pleno simplemente ser, sin tener que correr detrás de nada.

Nov 29, 2025
Joaquín
No quería perderme de nada: del amor, del dinero, de la felicidad, la paz y la alegría. Creo que nadie quiere perderse de esto.
En la secundaria, en el último año, cuando conocí la filosofía, fue como una puerta que se abrió para profundizar en cada uno de estos aspectos. Mi curiosidad no se satisfacía internamente; siempre buscaba saber un poco más. Esto fue en 2016. Recuerdo que tenía miedos sobre lo que podría ser de mí, sobre qué sería de mi vida; eran algunas de las preguntas que daban vueltas en mi cabeza.
No me entusiasmaba mucho la idea de ir a estudiar a otra ciudad, como hicieron algunos de mis compañeros. Además, la economía familiar no lo permitía. Aun así, tenía claro que, si realmente deseaba algo, podía trabajar y estudiar al mismo tiempo. Recuerdo que, cuando terminé la secundaria, me dije: “Si logré llegar hasta aquí con sacrificio, cualquier cosa puedo hacer”.
Comencé a leer sobre el dinero, el amor, la psicología, el tantra y la espiritualidad. Hasta ese momento, mi perspectiva sobre la vida no tenía un horizonte claro. Varias veces me encontré frente a decisiones en las que debía elegir entre dos caminos, y no sabía cuál tomar. Había conseguido un trabajo que, según mis padres, era razonablemente bueno, y tenía relaciones y vínculos que iban relativamente bien.
Empecé a notar la maravilla de conocer a las personas más allá de un simple “hola, ¿cómo estás?”. La forma de relacionarme comenzó a hacerse más profunda. Sin embargo, llegó un punto en que esas relaciones y vínculos empezaron a deteriorarse y a caerse. Mi respuesta ante esto fue sorprendentemente tranquila. Aunque no era algo agradable, me llamó mucho la atención la manera en que reaccionaba.
Ya en 2019, tenía dudas de si estaba acumulando algo dentro de mí: miedo por mi propia vida e incertidumbre por no estar respondiendo al mundo como pensaba que debía hacerlo. Hasta ese entonces llevaba una vida “normal”, por decirlo de algún modo: salía de fiesta, consumía alcohol, fumaba marihuana y era un chico tranquilo, alegre y un poco loco.
Me llamaba la atención que, en situaciones como las mías, la mayoría de las personas suelen desbordarse o caer aún más, y fue entonces cuando decidí explorar las prácticas gratuitas de Isha. Me aferré a esa posibilidad.
Meses después, decidí tomar el programa de Ingeniería Interior, y transformó por completo la mirada que tenía sobre la vida y la forma de responder ante las cosas. Lo volví a tomar dos veces más y, en la última, junto con la práctica de meditación que se ofrece al final, cada paso fue muy revelador. Me dio claridad sobre mis actitudes hacia la vida, sobre cómo enfrentaba mis relaciones y mis acciones conmigo mismo.
Ya en octubre de 2024, cuando terminé un mandala de 40 días seguidos realizando mis dos prácticas diarias, sentí la satisfacción de cumplir conmigo mismo.
Experimenté la alegría de sostener una disciplina sin padecerla, sin frustrarme, sin cansancio y sin estrés.
Hoy, después de casi un año, aunque no todos los días o meses son iguales, disfruto de mi camino.
He hecho lo que considero necesario e importante para que mi vida sea equilibrada, agradable, amorosa y alegre.
Disfruto de mis relaciones y mantengo este ánimo juguetón hacia la vida, con curiosidad y con un grado de claridad sobre mí mismo, sobre lo que sentía respecto al amor, el dinero y mi propia felicidad.
No estoy exento de lo contrario, pero también estoy convencido de que esta dirección y este esfuerzo están 100 % en mis manos.
Doy gracias profundamente al programa de Ingeniería Interior que ofrece Sadhguru, a los miles de voluntarios que lo apoyan y a todas las personas que me crucé hasta hoy, que se convirtieron en familia, incluida mi propia familia.
Cada ser y cada vida han nutrido la mía, de una u otra forma, directa o indirectamente.
Joaquín Silvero, 26 años. Vivo en Juncal “Capital de la Amistad”, provincia de Santa Fe, Argentina

Nov 28, 2025
chetana
Recuerdo escuchar de mi madre contar la historia de aquella vez que mi prima estaba molestando a mi hermana. Yo simplemente dejé lo que estaba haciendo y trepé al sillón, pasando muy tranquilamente por detrás de mi padre y me posicioné en la codera del sillón, tomé vuelo y salté sobre mi prima tirándola de los cabellos al suelo y distrayéndola de su malévola intención de seguir molestando a mi hermana. Esa historia siempre me hace reír y me genera satisfacción, pues aquellas primas podían ser odiosas.
Esta historia me hace reflexionar en lo poco paciente que soy, nunca fui muy buena con las palabras, siempre tiendo a ir por la acción o, mejor dicho, reacción.
Recuerdo que durante las tareas escolares, mi madre tenía que pasar más tiempo con mi hermana, yo no quería distraerlas pues ya se las veía estresadas, entonces yo hacía mis tareas sola, y a muy temprana edad me volví independiente. Recuerdo elegir mi ropa y vestirme sola desde que tenía 5.
Un par de días antes de cumplir 5 años mi bisabuela falleció, ella era lo mejor que tenía en ese momento y al irse ella, mi independencia se acentuó más y creó más distancia entre mi madre y yo.
A esa edad comencé a tener conciencia de mi vida. Recuerdo presenciar cómo mi padre regañaba a mi hermana por "portarse mal", en ese momento pensé que era muy fácil portarse bien y satisfacer a mi padre, solo tenía que hacer lo opuesto a lo que hacía mi hermana, o lo que se esperaba de mí y se suponía debía hacer una niña buena. Entonces, hacer sentir orgulloso a mi padre con mis buenas acciones se convirtió en algo que me llenaba de satisfacción.
Conforme fui creciendo, las expectativas sobre qué debía hacer con mi vida también fueron creciendo, ya no era solo hacer sentir orgulloso a mi padre.
A mi cabeza habían entrado cantidad de ideas sobre: ¿Qué es una buena persona? ¿Cómo se debe comportar una buena persona? ¿Cómo una buena persona se convierte en una persona exitosa? ¿Qué es el éxito? ¿Qué es ser una mujer exitosa? ¿Cómo contribuye una persona exitosa a la sociedad? ¿Qué debo estudiar para convertirme en esa mujer exitosa que quiero ser?
Se había fijado en mí que me convertiría en esa mujer exitosa que veía en los anuncios de televisión. Así que dejé de lado mi deseo de estudiar psicología o veterinaria para estudiar administración de empresas, decidido después de una breve conversación con el tío que en ese momento era mi más cercano referente de éxito. Al poco tiempo, ese tío se divorció, su negocio quebró y mi relación con él se perdió.
Pero eso le pasó a él, a mí no me pasaría lo mismo porque yo haría las cosas bien. Hacer las cosas bien en mi mundo, en mi cabeza, significaba hacer las cosas que se esperaban de mí.
En la universidad, todos mis amigos empezaron a trabajar en seguros, en mi cabeza pensaba que eso significaba vender seguros de puerta en puerta y solía pensar que ese trabajo no era para mí (mi gran ego), pero, si algún día llegaba a trabajar en esa industria, tendría que ser en la empresa del perrito. Ninguna otra era suficientemente buena para mí. Al poco tiempo de haber hecho esa declaración, las coincidencias me llevaron a trabajar en esa empresa. Comencé desde una posición ejecutiva y poco a poco fui creciendo. Obviamente, porque "sabía hacer bien las cosas". Administraba una de las carteras más importantes para la compañía. Claro, porque "sabía hacer las cosas bien".
Me convertí en workaholic, en ese entonces nadie se iba antes de que saliera el jefe, y el jefe podía tomar su tiempo y a las 6 de la tarde decidía que quería revisar algo sobre tu cartera. En realidad, mi compulsión por la perfección y por hacer las cosas bien empataba con el tipo de trabajo. Así que me acostumbré a dedicar 12 horas de mi día a mi trabajo, en varias ocasiones debía pasar la noche en la oficina para cumplir con los tiempos de los concursos. Nunca trabajé por dinero, sino por el reconocimiento a lo que hacía, nunca me gustó ser esa persona de ventas que anuncia a los 4 vientos que ganó una cuenta nueva. Eso no va conmigo. Sin embargo, en el negocio de las ventas, eso es lo que te hace llegar más rápido a posiciones de dirección. Mi conflicto con eso era permanente, alardear sobre ello para conseguir una posición era muy denigrante. Algo dentro de mí me seguía molestando, no era feliz con los logros alcanzados, no era feliz con mi pareja, ¡no me sentía feliz! Me ahogaba y no sabía qué hacer con mi vida.
Así pues, llegó la pandemia y Sadhguru seguía resonando en mi cabeza desde aquella vez en que un momento de desesperación por cambiar mi situación apareció en YT mientras buscaba consejos para mudarme a Canadá. Pensaba que si cambiaba mi lugar de residencia y retomaba ese sueño infantil de estudiar artes, encontraría la felicidad que tanto anhelaba.
Después de agotar el contenido de Sadhguru en la YT, decidí ir por Ingeniería Interior en línea, ya que por la pandemia el programa tenía 50% de descuento. Además, quería dar ese siguiente paso en mi espiritualidad después de escuchar a Sadhguru decir que debíamos aprovechar la pandemia para ser mejores personas. Desde el día 1 que escuché hablar a Sadhguru, algo me cautivó, todo lo que decía tenía una lógica impecable, era imposible para mi pequeña mente refutar algo que él dijera. Así que decidí tomar ingeniería interior online en octubre de 2020.
Al finalizar el programa vi los anuncios de Sadhanapada, era lo que había soñado toda mi vida, necesitaba la claridad, el balance y reenfocar la intensidad que naturalmente vivía en mí. Además, ser voluntaria para una causa tan noble era algo que resonaba conmigo. El programa de IEO estaba tan bien estructurado que no parecía haber ningún truco. Me animé y apliqué a SP, pero resulta que para poder aplicar debía tener el completamiento de Shambhavi Mahamudra Kriya, mi sueño se venía abajo, pues en ese entonces Shambhavi solo se otorgaba de forma presencial, el centro más cercano era Tennessee y estaba cerrado por el COVID. No había forma. Poco después llegó la maravillosa noticia de que habría Shambhavi Online, el primer programa de completamiento Online.
Debía ser la primera en inscribirme, me enviarían el link cuando estuviera el registro abierto y revisaba mi correo cada 2 horas para no perder la oportunidad, porque seguro se llenaría rapidísimo. Después de mucho batallar, logré hacer el registro. Desde ese momento, solo pensaba en lo mucho que Shambhavi aportaría a mi vida. Un día fui a hacer hiking al cerro del Ajusco con unos amigos y mi querido perro. Estando en la cima, había una roca muy empinada que el supuestamente "valiente y feroz" perro de 30 kilos no quería bajar, y me posicioné para ayudarlo, pero no me di cuenta de que mi pie no estaba bien apoyado en el suelo, y tuve un esguince de 2do grado un día antes de hacer Shambhavi. Pero ni el esguince me detendría de llegar a donde me había dispuesto a llegar.
Con todo y esguince, concluí mi mandala de Shambhavi. Al poco tiempo de hacer Shambhavi, me di cuenta de todo lo que aquello que pensaba que era ser una buena persona, era solo una GRAN mentira. Lo único que había de fondo era miedo, un enorme MIEDO. Miedo a no cumplir con las expectativas que yo misma me había impuesto: ser una buena hija, una buena hermana, una buena pareja, una mujer exitosa, una buena lo que sea, y en realidad, lo único que había conseguido con eso era todo lo contrario.
En ese momento decidí que el primer paso para conseguir lo que quería era dejar mi trabajo. En mi mente, dejar un trabajo con "tantos supuestos beneficios" era una locura, era algo estúpido y algo que no había imaginado hacer ni en el más loco de mis sueños, simplemente no me creía capaz de encontrar algo mejor o más significativo en mi vida. Y lo que he encontrado en este lugar ha cambiado mi vida. Aún sigo en India, he encontrado un nuevo significado a mi vida y he decidido hacer lo que esté en mis manos para hacer llegar a más personas las herramientas que Sadhguru nos comparte, especialmente a las personas de habla hispana.

Nov 26, 2025
Clara Guerrero
En 2018, yo tenía todo lo necesario para mi bienestar material: un buen trabajo, estabilidad económica y creía que también salud física y equilibrio mental. Tenía incluso una práctica de yoga que era muy satisfactoria. Pero sentía que algo profundo e importante me faltaba; todo este bienestar, de algún modo, no era suficiente. Estaba a la caza de talleres y formaciones de todo tipo, pero ninguna de estas cosas podía llenar ese inmenso vacío.
Hasta que me detectaron un nódulo en la tiroides y la única opción que recibí del seguro médico fue cirugía, extirpación de la glándula y medicamento de por vida. Esta "solución" no me convencía demasiado, así que pedí un tiempo antes de la cirugía y me puse a buscar soluciones naturales en Internet. Ahí fue cuando encontré el video de Sadhguru sobre la tiroides. Explicaba tan claramente las causas de muchas afecciones de la tiroides que decidí, definitivamente, no hacerme la cirugía e incorporar, lo mejor que podía, las recomendaciones que encontré con Sadhguru y en otros centros alternativos de bienestar. Hasta este momento, mi tiroides funciona perfectamente bien y el nódulo ha permanecido estable.
Pero, algo mucho más importante sucedió con ese video de Sadhguru sobre la tiroides y ya no paré de ver sus videos y leer sus artículos. Y, para fortuna y conveniencia, ¡su curso estaba disponible en línea! Pensé que sería, tal vez, otro curso más para mi colección... Pero, con cada sesión, la claridad que obtenía sobre todos los aspectos de la vida, las respuestas que recibía a preguntas que no era consciente que tenía, me indicaron que este era un camino serio, real... que era lo que, sin saber, ¡yo estaba buscando!
Lo que cambió por completo mi visión de la vida fue la sesión sobre la responsabilidad; al principio, me parecía que no era justo (ni iba a ser capaz de) asumir la responsabilidad por ¡incluso las acciones de otras personas! Pero, cuando lo experimenté, fue muy liberador y me llenaba de una alegría desbordante que no había experimentado, tal vez desde mi niñez.
Shambhavi fue mi puerta de entrada a una vida mucho más profunda, llena de propósito y de verdadero crecimiento interior. En menos de 1 año, dejé de trabajar y me dediqué por completo al voluntariado en Isha donde hay tantos proyectos que abordan muchos de los grandes problemas apremiantes de nuestra generación. Mi vida se transformó totalmente y empecé a vivir como había querido hacerlo siempre: contribuyendo a un bienestar mayor, con un sentido de propósito e impacto que es más gratificante que simplemente recibir un gran salario.

Nov 25, 2025
Jordania Urquizo
¡Hola! Mi nombre es Jordi y soy de Perú. Vivo en Estados Unidos desde el 2018 y comencé a practicar Isha yoga (prácticas diseñadas por Sadhguru) en el año 2021.
En aquel entonces, mi vida estaba completamente de cabeza. Estaba atravesando un divorcio y lidiando con una gran cantidad de estrés, ansiedad y miedo sobre lo que vendría después. Me sentía profundamente triste, porque de repente me encontraba en un país extranjero completamente sola. Una puerta se había cerrado y mi vida se estaba derrumbando. Mi mente era un caos, reviviendo errores del pasado y buscando culpables. Lloraba constantemente, sufría de dolores de cabeza y aunque pensé que con el tiempo mejoraría, cada día me sentía peor.
Fue entonces cuando comprendí que necesitaba ayuda. Ya había visto antes algunos videos de Sadhguru sobre yoga y meditación, y un día apareció en mi pantalla un anuncio del programa de Ingeniería Interior. Decía que podía traer equilibrio y claridad a mi vida, y eso era justo lo que estaba buscando. Así que decidí darle una oportunidad al yoga antes de acudir al médico.
Al terminar el programa y comenzar las meditaciones guiadas, las lágrimas y los dolores de cabeza se desvanecieron. Después de un par de meses de hacer mis prácticas de forma regular, mi mente se volvió más tranquila y los pensamientos oscuros desaparecieron. Dejé de culparme por el pasado, de castigarme a mí misma y pude seguir adelante.
También noté cambios profundos en mi cuerpo. Solía tomar analgésicos cada mes por los dolores menstruales; sin embargo, desde que incorporé estas prácticas a mi vida, mis períodos ya no me causan dolor. Unos meses después, me di cuenta de que podía concentrarme mejor y ser más productiva en mis estudios, al punto de poder llevar dos carreras universitarias y trabajar al mismo tiempo.
Ingeniería Interior fue un punto de inflexión clave en mi vida. Antes del programa, todo era una lucha constante. Después, comencé a crear mi vida de la forma que quería y lo mejor: sin complicaciones. Por experiencia sé que el yoga funciona. Lo he vivido, y sé que puede hacer cosas maravillosas por ti también.
Nov 25, 2025
DAZHOU XU
Desde la secundaria, me he pasado los días reflexionando sobre «¿Cuál es el sentido de la vida?».¿Cuál es el verdadero propósito de la existencia humana? Por mucho que lo pienso, no encuentro la respuesta, y eso me hace profundamente infeliz. Mi mente no deja de dar vueltas, así que tengo que leer libros para distraerme. Durante mi último año de secundaria, cuando la presión de los exámenes de ingreso a la universidad estaba en su punto intenso, leí Sueño en el Pabellón Rojo más de una docena de veces.
En la universidad, leí aún más libros, pero seguía sin encontrar la respuesta. Primero biología, luego filosofía... solo para descubrir que los autores volvían al mismo punto, como esta hormiga. Tan miserable que estaba al borde de la depresión, los libros de psicología me ofrecían un ligero alivio. Luego vino un montón de películas, dos o tres al día. Tenía que lanzar mis pensamientos y emociones a otro mundo. Las carreras diarias también eran esenciales para evitar hundirme en la depresión. No lo permitiría. Ha sido una danza constante entre el acelerador y el freno, apenas sobreviviendo.
Poco después de empezar a trabajar, mi padre sufrió un derrame cerebral y pasó más de diez días en cuidados intensivos. A esto le siguió una operación de corazón, que lo dejó al borde de la vida y la muerte durante dos o tres años. Una vez más, me vi consumido por la pregunta: «¿Qué sentido tiene vivir?». Al fin y al cabo, la muerte es inevitable. Entonces, ¿por qué tanto alboroto por vivir esta única vida? Entonces volví a caer en la depresión. Cada mañana me despertaba temiendo cómo afrontar el día. Mis compañeros de trabajo sentían que yo era un agujero negro que les robaba la energía. Aunque soy introvertido y taciturno por naturaleza, durante ese periodo mi mera presencia deprimía a los demás. La gente inevitablemente me preguntaba: «¿Qué te pasa?». Prueba de que el aura es real. En aquella época era adicto al café, tomaba más de una docena de tazas al día y luego me atiborraba de Oreos, pasteles y todo tipo de comida chatarra azucarada. Ponerme nervioso hacía que el dolor fuera un poco más soportable. Volví a recurrir a los libros y las películas. La psicología me aburría, así que me sumergí en la espiritualidad: Eckhart Tolle, Krishnamurti, Ram Dass. Leí mucho, pero solo me proporcionaba un alivio temporal. Al final, nada de eso funcionó.
Entonces, a finales de 2019, me topé con los videos de Sadhguru. Al principio, pensé que este anciano con su larga barba blanca parecía sabio, pero ¿por qué no dejaba de soltar cosas hindúes como «Shiva Shambho»? Aun así, no pude evitar sentirme atraído por su sabiduría. Vi más y más videos, busqué sus libros y me impresionaron cada vez más sus ideas. Era durante la pandemia y Shambhavi solo se podía iniciar en línea. Mi pequeña mente inteligente pensó: ¿qué es eso de la iniciación? ¿Y en línea? ¿Puede funcionar? Lo probé de todos modos. En tres semanas, mi sueño se había reducido a cinco o seis horas, mis niveles de energía se dispararon y finalmente dejé mis malos hábitos de café y dulces.
La infelicidad disminuyó considerablemente. Lo que diferencia a Sadhguru de otros maestros espirituales es que no se limita a ofrecer soluciones intelectuales a tus problemas. En cambio, proporciona herramientas prácticas que funcionan a nivel físico. Shambhavi es una herramienta excelente para ello, ya que te ayuda a distanciarte de tu karma compulsivo. Es como comer un mango: una vez que das el primer bocado y saboreas su dulzura, es imposible que te conformes con solo uno. Inevitablemente, sigues dando bocado tras bocado. Pronto aprendí Hatha Yoga, Shoonya y BSP.
Si me preguntaras ahora cuál es el sentido de la vida, La vida no tiene sentido, ja, ja, ja. El sentido es una invención, como dijo Bhudda: «la forma es vacío». La vida misma es el sentido, Si eres un ser alegre, no te plantearías esta pregunta en absoluto.¿Qué propósito tiene la existencia del sol? ¡Y sin embargo, cómo brilla con tanto esplendor!

Nov 25, 2025
Alan Tort
Mi nombre es Alan Tort Souza, soy de la Ciudad de México y actualmente tengo 26 años.
A los 16 años, era un joven tímido y reservado; me costaba mucho conectar con la gente y tenía muchas inseguridades. La verdad, nunca se metieron conmigo, yo respetaba y también me respetaban. Sin embargo, me incomodaba hablar con gente que no conocía bien y, en mi interior sabía que, si quería tener una vida significativa, tenía que empoderarme de alguna manera.
Empecé a leer muchos libros e información sobre desarrollo personal y aplicaba lo que aprendía. Mi vida tenía puntos altos y bajos; estaba creciendo, pero a un ritmo bastante lento. Procrastinaba mucho; sabía que podía hacerlo mejor, pero no lo hacía.
Este desarrollo personal me fue llevando poco a poco hacia una dirección más espiritual. Leí libros sobre el tema y veía información en YouTube. En algún momento, vi por primera vez a Sadhguru en un video, y desde el primer instante, me encantó todo lo que compartía. Comencé a ver sus videos muy frecuentemente, todos los días. Me enteré de la existencia de Sadhanapada y sentí en mi interior que en algún momento de mi vida tomaría ese programa de 7 meses. No sabía cuándo, pero sabía que estaría allí.
En 2019, durante un Diwali (una festividad de la cultura india), Sadhguru ofreció gratuitamente el curso de Ingeniería Interior en línea (solo las sesiones, sin la iniciación a Shambhavi). Tuve la fortuna de enterarme e inscribirme. Fue una gran inspiración y un gran avance en mi camino. También empecé a practicar Upa Yoga y la meditación de Isha Kriya.
Tuve una experiencia profunda con Isha Kriya. La practicaba regularmente, y un día a los 3 minutos de empezar sentí como me separaba del cuerpo, como si estuviera sintiendo mi presencia detrás y arriba de mi cuerpo, no lo veía, solo lo sentia en mi experiencia, la mente estaba en completo enfoque diciendo no soy el cuerpo y no soy la mente mientras respiraba, y esa sensación se quedó hasta el final de la meditación, cuando abrí los ojos y mire a una pared blanca al frente, veía muchos colores y las paredes se movían como las olas del mar, sólo me quedé ahí sentado mirando por unos minutos y continúe con mi día.
Desde entonces quise aprender la práctica de Shambhavi Mahamudra, que en ese momento solo se transmitía en programas presenciales. En México no había programas, así que solo tenía que esperar a poder iniciarme en línea.
Pasó un tiempo y, con las situaciones de la vida, empecé a distraerme nuevamente con las tendencias de la sociedad. Mis propias limitaciones no me dejaban seguir creciendo a la velocidad que yo quería; a veces me sentía frustrado por no tener la disciplina que creía necesaria para seguir mejorando en todos los aspectos de mi vida.
Terminé la preparatoria o bachillerato y decidí no inscribirme en la universidad. En su lugar, conseguí un trabajo y me inscribí en una certificación de Yoga aquí en México a inicios de 2020. Estuve ese año estudiando y me certifiqué en octubre del mismo año. Seguía en contacto con las prácticas de Isha y los videos de Sadhguru, pero con menos constancia.
Entonces me enteré de que la iniciación a Shambhavi estaría disponible en línea a finales de 2021, y sabía que estar iniciado era un requisito para Sadhanapada. Así que me inscribí de nuevo a todo el programa, desde las sesiones hasta la iniciación. Tomé las primeras sesiones con mis padres y más tarde, en febrero de 2022, me inicié en Shambhavi por primera vez. Recuerdo que un mes antes de la iniciación, estuve investigando todos los días sobre los beneficios y las experiencias de otras personas con la práctica. Estaba realmente muy emocionado; sentía que una vez que me iniciara, mi vida estaría completa.
Disfrutaba cada práctica. Después de unas semanas, me di cuenta de que me sentía muy bien; había una sensación de bienestar constante que no se iba. La gente empezó a quererme más sin que yo hiciera nada (aparte de mi práctica). Las personas a mi alrededor eran más amorosas y todas mis relaciones se volvieron armoniosas. Yo también sentía más cariño hacia la gente a mi alrededor.
Exponerme a situaciones sociales que antes me hubieran incomodado ya no era un problema para mí. Dejé de tener miedo; vi que no era la gran cosa. Perdí el miedo a hacer el ridículo o a ser rechazado por la gente. Ya me sentía bien y no sentía la necesidad de encajar o hacer cosas para ser aceptado; sucedía naturalmente. Cuando estaba relajado, las cosas sucedían sin esfuerzo. En este contexto, aprendí a ver lo mejor en las personas. Naturalmente, las trataba como me gustaría que me trataran a mí. Seguía cometiendo errores —como todos—, pero aprendía de ellos y los corregía en interacciones posteriores.
Por fin había encontrado las herramientas necesarias para crecer de manera constante y a una buena velocidad.
Pienso que la mejor contribución que puedo hacer en este mundo es convertirme en un ser humano maravilloso. Todo lo que hago es para el beneficio propio y el beneficio de las personas que me rodean.

Nov 25, 2025
Rafael Dias Avelino
A minha história com a Engenharia Interior teve início quando eu comecei a assistir os vídeos do Sadhguru no Youtube em 2019, e minha vida começou a mudar desde então.
Eu intuitivamente e logicamente confiava nas palavras dele, porque tudo que era falado conectava com algo para qual eu buscava respostas, me mostrando um novo mundo de possibilidades. Naquela época eu estava estudando jornalismo na universidade, mas tinha dúvidas sobre o que eu deveria fazer com minha vida depois que concluísse o curso. Essa era uma decisão muito importante para mim porque eu nao queria desperdiçar minha vida em algo que eu nao gostava.
Eu me sentia sem rumo, ou pior, seguindo um caminho que não tinha sido escolhido por mim. Eu queria fazer algo que seria relevante para o mundo, eu queria me sentir útil. Mas eu via que o caminho que eu estava seguindo era limitado e sem paixão.
Assistir aos vídeos dele me inspirava a seguir meu próprio caminho e fazer o que eu realmente queria. Então, em 2020, quando a pandemia chegou, me senti motivado a sair da universidade e começar algo que eu sentia como mais importante para a minha jornada. Comecei a trabalhar com vendas e tentando desenvolver meu próprio negócio.
"O Guru aparecerá quando o discípulo estiver pronto"
A minha busca não parou quando minha vida começou a mudar, apenas cresceu. Trabalhar com vendas autônomas me colocou cara a cara com as minhas insuficiências e me fez questionar como eu poderia melhorar quem eu era. Era muito difícil lidar com a rejeição das vendas, sentar e focar nas ligações que eu precisava fazer. Isso estava criando um grande estresse psicológico. Eu estava fracassando, mas pelo menos eu tinha a noção de que o problema estava em mim, então comecei a procurar uma solução para me organizar de uma forma que não houvesse estresse, para que eu pudesse atingir meus objetivos e me divertir no processo.
Eu queria desenvolver o foco que era necessário para conquistar o que eu queria. Quando eu comecei a procurar respostas e me analizar, desconfiei que poderia ter Transtorno de Déficit de Atenção e Hiperatividade (TDAH), pois via a presença da maioria dos sintomas em mim. Com essa suspeita, decidi ir ao psiquiatra para investigar se era uma questão válida. Ele tomou a decisão de abordar o caso com o que é chamado de "prova terapêutica". Isso é: Ele me daria a medicação que é prescrita para quem tem TDAH, se os sintomas fossem curados ou reduzidos, significaria que eu era um paciente.
Após um mês tomando Ritalina, só percebi os efeitos colaterais. Me sentia apático e minha atenção e estresse não melhoraram nem um pouco. Eu continuava com os mesmos problemas. Contudo, tirar a desculpa de ter TDAH da mesa foi a minha sorte, porque eu não virei vítima de algo que eu não podia controlar.
O médico havia me dito que como parte da prova terapêutica, se o remédio não funcionasse, de forma que os sintomas piorassem ou não houvesse nenhum efeito, nós teríamos que buscar outra razão para explicar os sintomas que eu estava sofrendo. Com isso em mente, eu nem voltei para a segunda consulta. Se algo estava errado comigo, eu iria descobrir por conta própria. Mas eu intuitivamete sabia que não estava gerenciando meu sistema da forma mais propícia, então comecei a prestar atenção nisso.
Respiração, Dieta, Sono, Sexo, Trabalho… Com a nova perspectiva que eu estava desenvolvendo com a ajuda do Sadhguru, eu comecei a perceber que existia uma forma certa de fazer tudo isso. Uma forma que aumentava a possibilidade da minha vida ao invés de me limitá-la.
"A ordem correta é Ser, Fazer e Ter. Primeiro seja, depois faça e então terá"
Eu entendi que apenas poderia melhorar quem eu era se eu mudasse as coisas que estava fazendo e como eu as estava fazendo, porque tudo tinha impacto direto na minha mente e energias e, por consequência, como eu lidava com as situações que a vida me apresentava. Com esse propósito, comecei a ler vários livros de auto-ajuda que ensinavam a maneira mais fácil de fazer o que era o mais básico da sobrevivência para que eu tivesse a energia necessária para focar em realmente viver.
Tudo que eu lia estava fazendo sentido para explicar o que estava acontecendo comigo e expandindo meu entendimento de como eu deveria lidar com os aspectos que eu considerava básicos ou secundários na "corrida do sucesso". Essa pesquisa durou entre 3 a 4 meses, com vários momentos de descoberta e auto-entendimento. Então eu comecei a desenvolver um regime. Todos os aspectos da minha sobrevivência deveriam ser tratados de forma que desenvolvessem o equilíbrio e foco que eu buscava para atingir o "algo maior" que eu queria da vida.
Cada resposta que eu achava fazia parecer que ninguém nunca havia me dito que o que eu comia impactaria como eu pensava e como eu pensava impactava o que eu fazia. Que ninguém nunca havia me dito que como eu dormia impactava meu nível de disciplina e meu nível de disciplina impactaria minha eficiência ao longo do dia, e assim por diante.
A verdade é que Sadhguru falava sobre tudo isso nos vídeos que eu assistia, eu que não tinha dado ouvidos porque a "corrida" me parecia mais importante, e parecia ser desconectada desses aspectos. Minha mente ocidental via Sadhguru apenas como um filósofo ou líder espiritual. Eu conseguia aceitar as coisas que ele falava apenas quando elas se encaixavam na minha cultura ou conhecimento adquirido previamente, mas quando ele falava algo como o que eu deveria comer ou quantas vezes por dia eu deveria tomar água, eu via como exagero ou diferença cultural.
Eu acreditava que a vida deveria ser "simples", e simples para mim significava que a vida tinha que me dar o resultado certo para os meus investimentos errados. Eu não percebia que esse "simples" estava complicando minha vida e tornando ela em uma existência acidental. Eu não prestava atenção no que estava me influenciando, mas mesmo assim queria chegar em algum lugar. Não tinha como ter dado certo.
Mas algo engraçado aconteceu durante minha fase de pesquisa nos livros de auto-ajuda. Todos os livros que eu lia aproximavam ou faziam referência a Yoga, meditação e ao conhecimento oriental. Era fator em comum e eu percebi que o que eu estava buscando não era complicado, era apenas uma verdade milenar que estava sendo vendida em mil módulos, cada um um livro mostrando uma pesquisa diferente que provava algo que já era conhecido pela ciência da Yoga.
Tentar organizar a minha vida com auto-ajuda colocava bastante peso em como fazer tudo e cada coisa e o que era complicado só mudava de nome. Gerenciar minha dieta, sono, respiração demandava tanto tempo que virava um trabalho à parte. Isso também não era eficiente, mas pelo menos eu comecei a ter clareza necessária sobre onde eu precisava colocar minha atenção.
Até então, mesmo me aproximando à ciência da Yoga e me tornando cada vez mais receptivo ao que Sadhguru tinha para oferecer, eu não sabia como ou com o que ele poderia me ajudar. Não sabia da existência de nenhum programa ou conteúdo extra fora do Youtube. Não tinha conhecimento de nenhuma outra iniciativa que ele conduzia ou do aplicativo Sadhguru, mas já estava utilizando outros apps de meditação.
Em um belo dia, em meados de Setembro de 2022, eu tive a sorte de assistir uma conversa que ele teve com o Mike Tyson, onde ele introduzia algo que chamado de Engenharia Interior. Naquele ponto, até as palavras que ele usou eram as mesmas que estavam correndo pela minha cabeça durante meu período de busca. Isso instigou extremamente a minha curiosidade para saber o que era apresentado nesse programa e eu senti que deveria buscar mais a respeito. Eu descobri que além do programa existia o livro Engenharia Interna. Decidi ler o livro primeiro para saber se faria sentido pagar pelo programa.
Lendo esse livro em uma semana, tudo fez mais sentido do que estava fazendo nos 4 meses anteriores, na fase de investigação e busca. Como se tudo que eu havia lido e expandido fosse apenas uma preparação para me tornar receptivo o suficiente ao que leria em Engenharia Interior. Naquela altura eu soube que não haveria mais volta. As verdades que eu estava lendo eram irrefutáveis e me mostraram uma nova tecnologia que unificava todas as respostas que eu havia encontrado e as tornavam simples de encaixar na minha vida.
Assim que terminei de ler o livro, me matriculei para o programa online. Aquela semana, minha vida foi dividida em antes e depois. Ler o livro teve impacto, mas passar pelo programa online me pareceu que o mundo estava crescendo e ficando mais brilhante. Na minha memória ainda é a imagem que eu tenho: Os dias pareciam suaves e brilhantes, como se eu houvesse entrado em um mundo novo, que não respeitava as mesmas leis da física. Certamente não tinha a mesma gravidade, porque tudo ficou mais leve.
A primeira mudança foi notada imediatamente. Eu estava conseguindo sentar e focar nas sessões por uma hora e meia ou mais, algo que antes me limitava aprender qualquer coisa, especialmente online. Eu não sabia a dimensão do que estava recebendo, mas eu estava completamente entregue ao processo. As práticas não me pareciam com o que eu imaginaria se pensasse na palavra "Yoga". Não pareciam com os alongamentos performáticos que eu via no Instagram, pareciam simples e precisos. As meditações não me pareciam com as meditações de mindfullness que eu já havia praticado em outros aplicativos. Havia algo concreto e milenar por trás dessa prática, uma solidez sutil, mas bem presente.
A segunda mudança também foi significativa. Após a culminação do programa, no fim de semana em que recebi a prática do Shambhavi Mahamudra Kriya, deveria praticar duas vezes por dia durante quarenta dias e, depois disso, pelo menos uma vez por dia durante seis meses. Eu nunca tinha mostrado disciplina suficiente para manter algo diariamente por 40 dias, muito menos por 6 meses. Mas, mesmo a época não sendo a mais favorável para começar esse compromisso, pois estávamos perto do Natal e Ano Novo, com a casa cheia e muita comida boa disponível o tempo inteiro, eu priorizei Shambhavi como se fosse uma questão de vida ou morte. Ver essa disciplina em mim mesmo me deu um novo poder. Agora eu sabia que era capaz e poderia usá-la em outros projetos.
Eu posso tentar explicar o tanto que a minha vida mudou nos últimos 3 anos. Eu só não sei como explicar o que permitiu que tudo acontecesse. Desde aquela semana, no fim de 2022, eu vivi e aprendi mais do que havia vivido e aprendido a minha vida inteira. Tudo se tornou uma aventura. Eu saí do Brasil em 2023, morei no Reino Unido por 2 anos, conheci outros países, várias pessoas, fiz muitos amigos, aprendi diversas coisas novas sobre o mundo e me tornei exposto à vida de um modo que eu via apenas nos meus sonhos. Hoje estou na Índia, fazendo parte do programa "Sadhanapada". O futuro está totalmente aberto na palma da minha mão.
Quando comecei essa jornada, me sentia perdido e não tinha integridade de propósito. Frequentemente mudava de objetivos e intenções. "Sucesso" para mim significava ter dinheiro, títulos, prêmios ou conquistas. Qualquer coisa que servisse como máscara para as minhas insuficiências. Mas hoje percebo que não preciso encontrar nada. Qualquer lugar que eu vá, em qualquer aventura que a vida me leve, minhas decisões não são mais baseadas no que vai me fazer feliz, mas o que terá mais impacto para criar um mundo feliz. Sucesso agora significa usar minha vida no máximo potencial.
Com a Engenharia Interior, o que Sadhguru me deu potencializou minha vida, tornando simples o que era complicado. Fez a possibilidade da minha existência crescer de forma exponencial, tendo eficiência máxima com investimento mínimo, uma tecnologia que é fácil de carregar onde quer que eu vá e me permitindo um outro nível de atividade, com equilíbrio para manter tudo em harmonia. Por tudo isso, eu serei eternamente grato.

Nov 25, 2025
Katherine Raymond
Soy Katherine Raymond, soy de Estados Unidos pero vivo en España desde hace mucho tiempo. Encontré a Sadhguru por un "me gusta" que puso una amiga a uno de sus videos, y recuerdo haber pensado cómo le había dado por seguir a un gurú. Por curiosidad miré el video, investigué quién era, miré más videos y al final acabé leyendo Ingeniería Interior y apuntándome al curso. Me di cuenta que Sadhguru respondía con una claridad y sabiduría que no había visto antes, a preguntas y dudas que había tenido durante toda mi vida (ya estoy jubilada).
Hice Ingeniería Interior y empecé a practicar Shambavi Mahamudra en junio del 2022, aunque no pude completar el mandala hasta el año siguiente. Al principio me costaba mucho: se me dormían las piernas, me costaba hacer los ejercicios preliminares (sobre todo la respiración rápida) y no me encontraba relajada. Pero aún así, sentía que me hacía bien. Durante el día me encontraba con más energía, más centrada, más relajada, más capaz de sobrellevar tensiones y desacuerdos en las relaciones personales, y sobre todo con un estado de ánimo constante de alegría y gratitud hacia la vida. Ahora que llevo tres años y me siento más cómoda con las diferentes prácticas, he empezado a experimentar lo potentes que son en realidad. Puedo sentir como se mueven las energías y soy más consciente de las sensaciones de mi cuerpo, menos compulsiva, más tranquila. Los cinco puntos del "crash course" son una guía inigualable para mantenerme en el camino que, en realidad, no sé a dónde me llevará finalmente pero sé que es por donde tengo que seguir. Desde hace ya más de un año también practico Surya Kriya (había empezado a hacer Isha Kriya y Yoga Namaskar antes de hacer el curso de Ingeniería Interior) y mi esperanza es poder hacer el curso de Shoonya en un futuro próximo. Shambavi Mahamudra ya es parte de mi vida y no la puedo concebir sin él. Todo mi agradecimiento a Sadhguru y a los voluntarios de Isha por haber cambiado mi vida.
Nov 17, 2025
Omar BUstos
Soy Omar Bustos, de Madrid, tengo 28 años e hice Ingeniería Interior en 2017. En esa época estab estudiando en la universidad Ingeniería Aeroespacial, estaba cansado todos los días y no conseguí enfocarme en mis estudios. Por alguna razón sentía demasiado calor interno y tenía sed todo el rato, aparte de irritación en los ojos y acidez estomacal, tenía muchos nervios y ansiedad por la mañana sobretodo, porque no me podía concentrar y al entrar a clase, tenía la sensación de que me estaba perdiendo la clase y me iba a ser muy difícil estudiar luego. Después de Ingeniería Interior, este calor y sed extrema se fue por completo, la irritación se fue por completo y la acidez mejoró enormemente. Sobretodo, mi concentración, enfoque y relajación está a otro nivel, ahora entro relajado a la oficina y además con una sonrisa.
A nivel emocional para mí fue muy espectacular, recuerdo a los seis meses, encontrarme con mi grupo de amigos en una discoteca, y yo estaba muy relajado pero a la vez pícaro y atraía a mucha gente que buscaban reírse, yo normalmente era muy tímido y me entraba miedo si había demasiada gente. Y ahí bailé y me lo pasé muy bien y conocí a mi futura pareja, hasta entonces no había tenido pareja porque me daba tanto miedo la intimidad de ese tipo y estaba tan cerrado emocionalmente…pero ahora estaba fluyendo de manera tan natural, y esa apertura me abrió a un nuevo mundo que me hizo madurar y aprender muchas cosas, y experimentar muchas cosas bellas también.

Nov 12, 2025
Daliana Reyes Duran
Luego de un período de estrés prolongado, terminé en un agotamiento total. Resulta que es un estado constante de agotamiento físico y emocional.
Sentía cansancio en todo momento. No podía escapar de esa sensación de debilidad física: el cuerpo pesaba; la mente, sin brillo.
Mi vida se centraba en la búsqueda del éxito profesional. Deseaba lograr mis sueños y estaba canalizando toda mi energía en ello.
En mi nuevo puesto, había mucho contenido de trabajo y mucha velocidad, todo giraba a mi alrededor y yo giraba también. No tenía otra opción, estaba en medio de una fuerza centrípeta que me arrastraba hacia dentro.
Lo peor de todo era el ambiente nefasto y hostil que había en mi equipo. Yo solamente observaba, y no entendía cómo era posible que aquello tuviera lugar, sin liderazgo, solos. La competencia es una enfermedad humana y la vi de cerca, demasiado cerca. Todos queríamos posicionarnos.
El bullying también lo viví en persona. Podía entender a la acosadora ―estaba llena de miedos y ansiedad―, pero hacerlo no quitaba que me afectara profundamente. Decidí experimentar y permitir que continuara para ver cuán lejos o cuán bajo se puede llegar.
Sudaba terriblemente, sobre todo por las mañanas. Olvidaba cosas, por ejemplo, las llaves de la casa en la oficina. Me quedaba dormida sin bañarme ni lavarme los dientes. Y creé una dependencia terrible al café; sin café no podía levantarme, hasta lo tomaba sentada en la cama.
Al terminar ese año, colapsé entre Navidad y Año Nuevo. El solo pensamiento de regresar a la oficina me provocaba náuseas y, además, despertaba por las noches con palpitaciones en el corazón.
Seguí trabajando, pero mis funciones cognitivas habían disminuido: me tomaba el doble de tiempo hacer la edición de un anuncio laboral y olvidaba detalles básicos, que luego recordaba en casa cuando ya lo había publicado.
En tales condiciones, comencé una nueva función como negociadora salarial. Era superinteresante, pero el estilo de muchos de los representantes de los sindicatos era hostil.
La verdad es que no dormía bien, y cada vez que había un mal rollo con alguna negociación, despertaba a media madrugada con agitación en el cuerpo sin poder volver a dormir fácilmente. Aunque nunca fui al médico, reconozco ahora los síntomas de insomnio, y estuve en esas condiciones por más de un año.
Yo pensaba que no era importante, que no me afectaba, que no era personal, pero a un nivel profundo e inconsciente, claramente sí me afectaba, pues no podía dormir bien. Una cosa era lo que yo quería creer y otra lo que estaba pasando. Yo no tenía control absoluto sobre mi mente.
Me cuidé como si fuera un bebé, hice todo para sanar y estabilizar mi energía vital. Lo logré en un 85 %, pero el tiempo transcurría y no me recuperaba totalmente.
Finalmente, en el mes de febrero del 2017, llegó por YouTube un video de Sadhguru a mi cocina. El anhelo era profundo y entendí que necesitaba a un guía que entendiera nuestros tiempos, que supiera sobre el estrés y los males de la vida moderna. Fue amor a primera vista. Lloré, reí, reí, lloré. ¡Estaba lista!
Mi regalo de cumpleaños a mí misma fue el curso de Ingeniería Interior en línea, y tuve la gran suerte de que, el 1 de abril, Sadhguru haría la iniciación en Shambhavi en Londres. El mejor regalo de cumple que me he hecho en toda la vida.
La práctica era difícil para mí, pues mi cuerpo no estaba en forma luego de 2 años de inercia total.
A los 3 o 4 meses de practicar Shambhavi, un día, de repente, me di cuenta de que mi energía vital estaba estabilizada, de que la congestión diaria en mis fosas nasales estaba aclarando, de que la sensación de torbellino emocional en mi pecho había disminuido.
Shambhavi me salvó. Y con hatha yoga y todos los programas avanzados subió mi energía a un estado de intensidad incluso más allá del que yo conocía antes. Mi cuerpo rejuveneció como 10 años. Nunca fui tan flexible ni tan vibrante como lo soy ahora.
Encontré el trabajo en la empresa de mis sueños con el mínimo esfuerzo. Y la persona que me hacía bullying me pidió perdón, con lágrimas en los ojos.
Nov 9, 2025